25 de marzo de 2020

DIARIO DEL AÑO DE LA PESTE

DIARIO DEL AÑO DE LA PESTE ENTREGA 25/03/2020

Un aumento similar de los decesos se observó en los distritos de St. Bride (contiguo por un lado a la parroquia de Holborn) y de St. James, Clerkenwell (limítrofe con Holborn por el otro lado). En cada uno de estos barrios morían habitualmente, cada semana, entre cuatro y seis u ocho personas, cifra que aumentó durante esa época de esta manera:
Del 20 de diciembre al 27 de diciembre St Giles 0, St Andrew 8
Del 27 de diciembre al 3 de enero St Giles 6, St Andrew 9
Del 3 de enero al 10 de enero St Giles 11, St Andrew 7
Del 10 de enero al 17 de enero St Giles 12, St Andrew 9
Del 17 de enero al 24 de enero St Giles 9, St Andrew 15
Del 24 de enero al 31 de enero St Giles 8, St Andrew 12
Del 31 de enero al 7 de febrero St Giles 13, St Andrew 5
Del 7 de febrero al 14 de febrero St Giles 12, St Andrew 6
Además la población observó con gran inquietud que el número general de muertes aumentó mucho durante esas semanas, aunque se trataba de una época del año en la cual las cifras suelen ser moderadas.
Por lo común el total semanal de entierros variaba entre 240 y 300. Esta última ya era considerada una cifra bastante elevada; pero nos encontramos con que el número de muertes fue creciendo sucesivamente así:
Entierros Aumento
Del 20 de diciembre al 27 291 ....
Del 27 de diciembre al 3 de enero 349 58
Del 3 de enero al 10 de enero 394 45
Del 10 de enero al 17 de enero 415 21
Del 17 de enero al 24 de enero 474 59
Este último informe era realmente terrorífico: se trataba de la mayor cantidad semanal de muertos que se hubiera conocido desde la anterior epidemia de 1656.
Sin embargo, esta situación no se mantuvo así, y como el tiempo resultó frío y la helada, que había empezado en diciembre, persistió severamente hasta casi fines de febrero, acompañada de vientos ásperos, aunque moderados, las estadísticas volvieron a disminuir, la ciudad se recuperó, y todo el mundo comenzó a considerar pasado el peligro; sólo que los entierros en St. Giles todavía eran demasiados. Sobre todo a partir de principios de abril, cuando fueron veinticinco por semana, hasta la semana del 18 al 25, en la que hubo treinta muertos, entre ellos dos de la peste y ocho de tabardillo pintado, que era considerado la misma enfermedad. Por otra parte, el número de los que morían de tabardillo aumentó de ocho a doce de una semana a la otra.
Esto volvió a alarmarnos, y terribles aprensiones surgieron entre la población, en especial porque el tiempo ya cambiaba y se volvía caluroso, y el verano estaba a la vista. Sin embargo, la semana siguiente hizo renacer algunas esperanzas: las cifras eran bajas: sólo murieron en total 388, ninguno de la peste, y apenas cuatro de tabardillo pintado.